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lunes, 18 de julio de 2011

ALIMENTACIÓN EN ANTICOAGULADOS

El elevado número de pacientes que toman a diario anticoagulantes y las particularidades de su control nos ha llevado a elaborar esta guía con el objetivo de dar una respuesta clara y sencilla a las preguntas que en nuestra experiencia más frecuentemente nos plantean los pacientes.


El objetivo del tratamiento es la prevención de las trombosis y de las embolias. Un trombo es un coágulo dentro del sistema circulatorio. Se dice que se produce una embolia cuando un fragmento de ese coágulo se desprende y de forma brusca tapona alguna vena o arteria.


Para que la protección sea la adecuada debemos conseguir un tiempo de coagulación determinado, ya que si lo reducimos la protección será insuficiente y si lo alargamos demasiado estará bien protegido de los trombos pero con un riesgo excesivo de sangrar.


El tratamiento con anticoagulantes orales: Acenocumarol (Sintrom) ó Warfarina (Aldocumar), por su acción antivitamínica K se ve influenciado por la riqueza en vitamina K de los alimentos que se ingieren normalmente en una dieta y que en ocasiones puede alterar el efecto que se pretende. Conocer el contenido en vitamina K de los alimentos más usuales y advertirlo a los pacientes sometidos al tratamiento anticoagulante es primordial para obtener el máximo beneficio del mismo.
Los más importante que deben conocer estos pacientes es que deben comer de todo de forma variada y equilibrada. Los únicos alimentos prohibidos son los que se le hayan restringido por otras causas como pueden ser las dietas por tensión alta, colesterol o diabetes. Es importante que vaya ‘rotando’ los alimentos y evite basar la dieta durante días seguidos en un mismo tipo de alimento, especialmente los ricos en vitamina K como coles, brécol, repollo y otros vegetales de hoja verde, castañas, etc. que consumidos de forma preferencial pueden interferir con la medicación. No obstante, tan inadecuado como consumir una excesiva cantidad de este tipo de alimentos es el dejar de tomarlos por completo ya que su dieta sería deficitaria en vitamina K y podría ponerse en situaciones con peligro de hemorragia. En definitiva, comer de todo, de forma variada.


En este cuadro representamos los alimentos con mayor y menor contenido en Vitamina K

VERDURAS FRESCAS

Contenido bajo            Contenido medio                   Contenido alto
Judía verde.                   Espárragos.                             Brócoli.
Zanahoria.                     Aguacates.                              Col de Bruselas.
Coliflor.                        Guisantes.                               Endivias.
Apio.                            Lechuga verde.                        Espinacas.
Maíz.                            Repollo.                                  Col.
Berenjena.                                                                    Lechuga de hoja roja.
Champiñón                                                                  Perejil.
Cebolla.                                                                       Nabos.
Pimiento verde                                                             Berros.
Patata.                                                                         Acelgas.
Calabaza.                                                                    Mostaza en grano.
Tomate.
Pepinillos.
Berenjenas.
Col fermentada.

FRUTAS FRESCAS
Manzana.
Plátano.
Arándano.
Melón.
Uva.
Pomelo.
Limón.
Naranja.

CARNES Y PESCADOS
Buey.
Pollo.
Jamón.
Cerdo.
Pavo.
Ternera.
Atún.
Merluza.
Gambas.
Caballa.

GRASAS Y ACEITES

Contenido bajo                     Contenido medio                   Contenido alto
Aceite de Maíz.                      Margarina.                                Mayonesa.
Aceite de Cacahuete.              Aceite de Oliva.                        Aceite de Soja.
Aceite de Sésamo.
Aceite de Azafrán
Aceite de girasol.

OVO-LACTEOS
Mantequilla.
Queso.
Yogourt.
Huevos.
Cuajada.

BEBIDAS VARIAS
Café.                                                                                         Té verde.
Colas diversas.
Zumo de frutas.
Té negro.
Leche.
Agua mineral.

PASTA Y CEREALES
Arroz.
Spaghettis.
Pan.
Cereales.
Flour.
Oatmeal.
Rosquillas
Avena.

MISCELANEA
Miel. Gelatinas.
Mantequilla de cacahuete.
Azúcar.
Y como Gracias a Dios ninguno de los autores del blog tomamos ningún anticoagulante oral, ¡por favor camarero!, pónganos dos cervezas con dos sardinas a cada uno y tómese usted lo que quiera que esta calor no tiene que ser buena pa la sangre ni para nada.

1 comentario:

  1. Interesante post, que va a ser muy práctico para los pacientes de nuestra consulta de enfermería 4 (@cenf4). Haremos referencia a vuestro post en una entrada sobre anticoagulados. Gracias.

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